Ciudad de México — El autismo, o Trastorno del Espectro Autista (TEA), sigue rodeado de confusión y estigmas que afectan el diagnóstico, tratamiento y aceptación social de quienes lo viven. Por ello, especialistas en neurodiversidad han lanzado una serie de campañas y talleres para desmentir mitos comunes sobre esta condición.
Contrario a lo que aún creen muchas personas, el autismo no es una enfermedad ni se cura, sino una condición del neurodesarrollo que acompaña a la persona durante toda su vida. Además, no todas las personas con autismo tienen las mismas características ni presentan discapacidades intelectuales.
“Cada caso es único. El espectro es tan amplio que hay personas con autismo que requieren apoyo intenso y otras que son completamente independientes”, explicó la psiquiatra infantil Laura Cornejo.
Entre los mitos más comunes están:
- ❌ Que el autismo lo causa alguna vacuna.
- ❌ Que las personas autistas no sienten emociones.
- ❌ Que no pueden comunicarse nunca.
- ❌ Que es sinónimo de genio o sabio.
Todas estas ideas, según la comunidad médica y de padres, complican el acceso a un diagnóstico temprano, lo cual es crucial para el desarrollo adecuado. Actualmente, en México uno de cada 115 niños podría estar dentro del espectro, aunque muchas veces no se detecta sino hasta la adolescencia o edad adulta.
Diversas asociaciones como la Fundación Teletón, Apapache y CEEA buscan normalizar el lenguaje inclusivo, capacitar docentes y brindar orientación a familias. La consigna es clara: el autismo no es un problema a corregir, sino una forma distinta de percibir y habitar el mundo.
