Coatzacoalcos, Ver. — Autoridades ambientales confirmaron que el terreno donde recientemente fue desmantelada una mini-refinería clandestina de huachicol sufrió una deforestación ilegal y significativa. En la zona deforestada, donde se habían retirado decenas de árboles y vegetación, se construyó la infraestructura para procesar hidrocarburos robados .
Personal de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Comisión Estatal de Áreas Naturales protegidas reportaron que el impacto ambiental incluye pérdida de hábitat, erosión del suelo y riesgo de contaminación por derrames. Además, el uso industrial del terreno lo califica como un espacio crítico con afectaciones graves al ecosistema local .
Las investigaciones señalaron a un probable grupo criminal que transformó la zona protegida sin permisos de cambio de uso de suelo, lo que abre la puerta a sanciones tanto administrativas como penales. Semarnat ya inició los trámites correspondientes para restaurar el área una vez concluya el operativo de remediación.
