Detalles de la reforma a la Guardia Nacional: militarización y participación política
Ciudad de México — La recién aprobada reforma a la Ley de la Guardia Nacional supone transformaciones profundas en su estructura y funciones, consolidando su carácter militar:
- El mando y capacitación pasan completamente a la Sedena, con elementos con formación castrense como principales responsables operativos .
- Se elimina la exigencia de que los militares se separen 90 días antes de participar en cargos públicos: ahora podrán solicitar “licencia especial” y postularse incluso un día antes de elecciones .
- La Guardia será liderada por un General de División, nombrado por Sedena, y podrá realizar operaciones encubiertas, interceptación de comunicaciones y uso de inteligencia cibernética con autorización judicial .
Estas modificaciones han generado críticas de la oposición, defensores de derechos humanos y especialistas que las califican como un avance hacia la militarización de la seguridad pública y una erosión de los controles democráticos .
El dictamen fue aprobado por la Cámara de Diputados con 349 votos a favor (Morena, PT, PVEM), y ahora pasa al Senado para discusión y posible ratificación Ciudad de México — La recién aprobada reforma a la Ley de la Guardia Nacional supone transformaciones profundas en su estructura y funciones, consolidando su carácter militar:
- El mando y capacitación pasan completamente a la Sedena, con elementos con formación castrense como principales responsables operativos .
- Se elimina la exigencia de que los militares se separen 90 días antes de participar en cargos públicos: ahora podrán solicitar “licencia especial” y postularse incluso un día antes de elecciones .
- La Guardia será liderada por un General de División, nombrado por Sedena, y podrá realizar operaciones encubiertas, interceptación de comunicaciones y uso de inteligencia cibernética con autorización judicial .
Estas modificaciones han generado críticas de la oposición, defensores de derechos humanos y especialistas que las califican como un avance hacia la militarización de la seguridad pública y una erosión de los controles democráticos .
El dictamen fue aprobado por la Cámara de Diputados con 349 votos a favor (Morena, PT, PVEM), y ahora pasa al Senado para discusión y posible ratificación
