Una gran polémica desató hace unos días una empresa deportiva alemana, la cual fue señalada por autoridades mexicanas de apropiación cultural, esto después de haber lanzado al mercado un modelo de calzado, llamado Oaxaca Slip On, inspirado en los diseños tradicionales del huarache de aquella región.
Derivado de todo esto, numerosas han sido las manifestaciones, pues se sabe que los huaraches forman parte de la indumentaria tradicional mexicana y son un emblema del país por ser un calzado que resiste a los cambios y las modas.
Su cuna es Oaxaca, particularmente la comunidades de Villa Hidalgo Yalalag o Huajuapan de León, a quienes se les ignoró y mucho menos se les reconoció en esta apuesta por parte de la empresa Adidas.
Entre los elementos que se conservan con mayor arraigo en el estado oaxaqueño se encuentra la indumentaria tradicional, la cual es impensable sin los clásicos huaraches de llanta, un calzado cómodo y práctico.
¿De dónde proviene su nombre?
Los huaraches mexicanos datan de la época prehispánica y su nombre proviene del tarasco o purépecha kwarachi. Sin embargo, es importante remarcar que este tipo de sandalia no adquirió su forma actual hasta la época colonial, cuando llegaron animales como el cerdo y la vaca, así como las técnicas de talabartería.
Así se conforma un verdadero huarache:
- Como tal los huaraches se realizan de forma artesanal con ayuda de llantas en desuso, las cuales servirán para formar la suela del huarache.
- En cuanto a la parte superior, ésta se realiza tejiendo correas de piel o material sintético para formar distintas cuadraturas y formas.
Además de ser realmente cómodos, son ideales para refrescarse en las altas temperaturas de algunas regiones.

¿En qué otro estado se hacen?
Pese a que existen distintas regiones que manufacturan huaraches, como Jalisco, Morelos, Michoacán y Yucatán, los de Oaxaca siguen más vigentes que nunca y es posible encontrarlos en casi cualquier mercado del estado.
Aunque actualmente existen todo tipo de estilos, tradicionalmente los huaraches fueron utilizados por los campesinos, quienes realizaban sus labores de siembra y cosecha con este calzado. La evolución de este tipo de sandalia es tal, que incluso ya se fabrican zapatos cerrados siguiendo la técnica del trenzado de la piel.
Fuentes: Excélsior
