La contaminación de arroyos y del aire, así como las afectaciones reportadas entre habitantes de comunidades rurales, podrían prolongarse aun cuando Petróleos Mexicanos logre controlar y cerrar el pozo Krem-1, advirtió Magdalena Pérez García, regidora sexta del Ayuntamiento de Las Choapas.
La funcionaria municipal señaló que la contingencia ha alterado una zona caracterizada por sus recursos naturales y afirmó que habitantes han presentado problemas de salud desde que comenzaron las emisiones.
“Ha habido contaminación de arroyos, de aire; la gente se ha enfermado porque por allá es una zona muy natural. Todo es aire puro, limpio y, de repente, con esta contaminación, sí ha habido gente que se ha enfermado”, declaró.
La regidora reconoció que Pemex ha brindado apoyo a la población; sin embargo, indicó que el problema todavía no se encuentra resuelto y que sus consecuencias podrían extenderse.
“Pemex siempre nos ha apoyado, pero todavía sigue. Esto va para largo”, expresó Pérez García, quien forma parte del Cabildo de Las Choapas para el periodo 2026-2029.
Contingencia supera los cuatro meses
El pozo exploratorio Krem-1 se encuentra en el municipio de Las Choapas. La contingencia comenzó a principios de marzo de 2026, cuando un flujo de hidrocarburos derivó en una fuga de gas y en el incendio del equipo utilizado durante las labores de perforación.
Desde entonces, comunidades cercanas han denunciado dolores de cabeza, náuseas, problemas respiratorios y dificultades para dormir, además de posibles daños en milpas, árboles frutales, pastizales, ganado y animales de traspatio.
También han reportado afectaciones en arroyos y han solicitado que se hagan públicos los resultados completos de las mediciones de la calidad del aire, agua y suelo realizadas en la zona.
Pemex prepara cierre definitivo
Pemex informó que instaló un nuevo sistema de válvulas y tuberías para detener el flujo del pozo y posteriormente realizar su taponamiento permanente. La empresa estimó que las maniobras podrían concluir en los próximos días, aunque aclaró que dependerán de las condiciones técnicas de la intervención.
La petrolera aseguró que el flujo actual está compuesto principalmente por agua salada y vapor, y que los monitoreos no han detectado concentraciones críticas de gases ni condiciones de riesgo para la población.
Además, reportó que unidades médicas móviles han brindado atención en 42 comunidades y que mantiene barreras de contención en arroyos cercanos para recuperar residuos de hidrocarburos.
En un comunicado previo, Pemex afirmó que las concentraciones de emisiones se encontraban por debajo de los límites permitidos y que no había identificado casos de intoxicación. Las comunidades, en contraste, sostienen que persisten los malestares y demandan atención médica, reparación de daños y estudios independientes sobre los impactos acumulados.
Fuente: Xeu
