Un video difundido en redes sociales encendió las alertas entre padres de familia y ciudadanos de Acayucan, luego de que en las imágenes aparecen varios estudiantes de la Escuela de Bachilleres Acayucan Oficial (EBAO), aparentemente manipulando y consumiendo una sustancia mediante una pipa dentro del plantel educativo.
Los jóvenes aparecen portando el uniforme escolar mientras uno de ellos sostiene el dispositivo y otro le acerca fuego antes de utilizarlo. La grabación rápidamente comenzó a circular en distintas plataformas digitales, provocando cuestionamientos sobre la vigilancia y las medidas de prevención dentro de las instalaciones.
Ante la difusión del material, la propia institución educativa emitió un posicionamiento en el que reconoció que el hecho ocurrió dentro del plantel y anunció que se tomarían medidas disciplinarias contra los estudiantes que aparecen involucrados.
La escuela señaló que aplicará la sanción correspondiente conforme a su normativa interna y que se contemplará la medida disciplinaria más severa prevista para este tipo de conductas.
Más allá de la sanción, el caso vuelve a poner en el centro del debate la exposición de adolescentes a sustancias ilícitas y la necesidad de fortalecer las acciones preventivas en las escuelas.
El episodio también representa un llamado de atención para las familias: conocer las amistades de los hijos, mantener comunicación constante y detectar oportunamente cambios de conducta puede ser fundamental para prevenir situaciones de riesgo.
La prevención no empieza en la escuela: también comienza en casa.
Padres de familia, mantengan comunicación con sus hijos y hablen con ellos sobre los riesgos asociados al consumo de drogas. La atención y el acompañamiento familiar pueden marcar una diferencia.
Con información de José Vargas


