Ody es una perrita mestiza de 14 años a la que, hace año y medio, le diagnosticaron una neoplasia en el hueso de su escápula. Eduardo Cuevas, su dueño, buscó una segunda opinión y le confirmaron el diagnóstico. Desde el primer día, los veterinarios le informaron que se trataba de un tipo de cáncer muy agresivo y que había que amputar.
La noticia cayó como balde de agua fría para Eduardo y su familia, quienes optaron por dar seguimiento a su enfermedad. En pocos meses ya se observaba metástasis en los pulmones del animal. Los veterinarios calculaban que le quedaban uno o dos meses de vida.
Las visitas para consulta médica eran cada vez más continuas; en una de ellas, para estudios de seguimiento y evolución de Ody, Eduardo recuerda que vio una nota periodística que mencionaba un estudio experimental con nanopartículas de plata. “Me llamó mucho la atención, en especial tras saber que lo harían aquí, en mi clínica de salud animal”.
Inmediatamente expresó su interés en participar y llevó a Ody a una evaluación médica, donde la doctora Norma Elvira Díaz Ramos, quien atiende en la veterinaria Peña Jasso y participa en el programa, la revisó para ver qué tan avanzada estaba la enfermedad. “Al principio me dijo que la perrita no podía ser candidata, pero tomó el riesgo”, dijo Eduardo.
En ese momento, el animal tenía poca movilidad y, en abril de 2026, inició el tratamiento experimental. Actualmente, la perra recibe la dosis más baja de nanopartículas de plata cada 24 horas como parte de este protocolo médico que une a la oncología veterinaria con la nanomedicina y nanotecnología en pequeñas especies.
Al respecto, Nina Bogdanchikova, investigadora del Centro de Nanociencias y Nanotecnología (CNyN) de la UNAM y responsable de la Red Internacional de Bionanotecnología con Impacto en Biomedicina, Alimentación y Bioseguridad, explica que “las nanopartículas muestran propiedades nuevas a nivel químico y físico, y las de plata tienen un gran potencial médico contra virus, bacterias, hongos, cáncer y diabetes”.
Sin embargo, la mayoría de las partículas, al alcanzar una dimensión menor a los 100 nanómetros, son tóxicas y no pueden aplicarse con seguridad. Por ello, en el CNyN, junto con las universidades autónomas de Baja California y de Guadalajara, desarrollaron Argovit, una formulación a base de nanopartículas de plata “sin toxicidad ni efectos secundarios, y hasta 200 veces más efectiva contra las neoplasias”.
Los fármacos actuales para tratar el cáncer atacan células sanas y dañadas, pero Argovit es selectivo, por eso no se cae el pelo ni hace daño a otros órganos, añade Nina Bogdanchikova.
La primera etapa del protocolo de estudio, a la cual está adscrita Ody, busca determinar en qué tipos de cáncer y en qué etapas es más efectivo el medicamento. En esta fase también se decide el tipo de aplicación de la formulación y se mantiene una observación continua del progreso de la enfermedad a través de radiografías, estudios de sangre y escaneos.
La investigación ha encontrado que pacientes con diversos tipos de neoplasia presentaron avances significativos. Hasta el momento, hay ocho pacientes en este tratamiento experimental, entre perros y gatos, y todos han mostrado avances. Los resultados son preliminares, pero hay un antes y un después que marca un precedente en la aplicación de la nanomedicina a estos sujetos oncológicos, aseguró Norma Díaz.
En el caso de Ody, hasta agosto de 2026 y tras cuatro meses de tratamiento, la metástasis se conserva, aunque gracias a Argovit, los últimos estudios y radiografías muestran que el avance del padecimiento se ha detenido. “Es sorprendente… no estamos eliminando el cáncer, lo que sí es que mejoró la calidad de vida y la progresión de la enfermedad a un punto metastásico”, aseguró la médica veterinaria.
Lo siguiente es ampliar la muestra de pacientes en distintos estadios para continuar la primera de tres etapas del proyecto. “Falta terminar con los estudios en animales y luego continuar con humanos, aunque para eso se requiere más tiempo y dinero. No obstante, Argovit es un buen candidato en medicina aplicable”, aseguró Nina Bogdanchikova.
A decir de Bogdanchikova, esta investigación experimental cuestiona el paradigma de que las nanopartículas de plata no se pueden utilizar en la nanomedicina “porque desarrollamos la primera formulación no tóxica”.
Para Eduardo y su familia, esto representó una oportunidad más para su perrita, la cual recuperó parte de su movilidad. “Ya salimos a caminar de nuevo, está más activa. Le daban sólo dos meses de vida y nosotros estamos muy agradecidos porque la tenemos todavía y la consentimos mucho. Sigue en tratamiento y esperamos tenerla mucho tiempo más. Es increíble lo que hace la ciencia”, finalizó Eduardo.
Fuente: Xeu
