La estrategia Camaleón busca que la población mexicana identifique a tiempo un infarto cerebral. Aprende qué significa cada letra y por qué puede salvar vidas. Cada cuatro minutos, una persona en el mundo muere por un infarto cerebral. En México, esta enfermedad —también conocida como ictus o enfermedad vascular cerebral— se ha convertido en una de las principales causas de discapacidad y ya ocupa el segundo lugar entre las causas de muerte, solo detrás de las enfermedades cardíacas.
«De cada diez personas que sufren un infarto cerebral, cuatro fallecen y alrededor del 60% queda con una discapacidad permanente”, explicó el doctor Daniel Sánchez Arreola, especialista en Medicina de Emergencia.
«El enemigo es el tiempo. La mayoría de los pacientes sigue llegando al hospital demasiado tarde, incluso días después del evento.”
El problema es que el infarto cerebral no duele. No se presenta con un dolor en el pecho ni con señales evidentes como un desmayo.
En la mayoría de los casos, los síntomas se confunden con otras condiciones, como una baja de glucosa o una parálisis facial. Por eso, los médicos insisten en que reconocer las señales tempranas puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Camaleón: una palabra que salva vidas
Para hacer más fácil la detección, la Sociedad Mexicana de Medicina de Emergencias, junto con neurólogos y organismos de salud, impulsó la estrategia Camaleón, un acrónimo diseñado para recordar de forma rápida los síntomas más comunes de un infarto cerebral.
«La palabra Camaleón nos ayuda a identificar los signos de alerta. K significa cara colgada, MA es mano pesada, LE es lengua trabada, y ION es un llamado a la acción: hay que llamar de inmediato a una ambulancia”, explicó el doctor Sánchez Arreola.
Cada una de estas letras representa una señal concreta:
- CA — Cara colgada: una parte del rostro se desvía o se paraliza.
- MA — Mano pesada: dificultad para mover un brazo o una pierna, generalmente en un solo lado del cuerpo.
- LE — Lengua trabada: problemas para hablar, pronunciar o entender palabras.
- ON — Llamado a la acción: pedir ayuda médica urgente, no esperar a que “se pase”.
Este sistema, similar a los acrónimos internacionales como FAST (Face, Arms, Speech, Time), busca que cualquier persona, incluso sin formación médica, pueda identificar el ictus en menos de un minuto.
Tiempo es cerebro: por qué las primeras 4 horas son críticas
Los especialistas coinciden en que el margen de acción para evitar secuelas graves es extremadamente corto.
«Tenemos máximo cuatro horas y media para atender a una persona con infarto cerebral”, señaló el médico. “En ese tiempo debemos administrar un medicamento que disuelva el coágulo en la arteria del cerebro. Si el paciente llega después, las secuelas neurológicas pueden ser irreversibles.”
Durante esas horas, el cerebro sufre una falta de oxígeno que destruye millones de neuronas cada minuto. Al recibir tratamiento a tiempo, los médicos pueden salvar el tejido cerebral que aún está en riesgo —conocido como zona de penumbra— y evitar una discapacidad permanente.
Un reto nacional de conciencia y acceso
Aunque existen protocolos de atención como el Código Cerebro o Código Ictus en hospitales del IMSS, ISSSTE y Secretaría de Salud, muchos pacientes siguen llegando fuera del tiempo de tratamiento.
«El principal obstáculo no es la falta de infraestructura, sino la falta de información”, indicó el doctor Sánchez Arreola. “En México no tenemos un registro nacional preciso de cuántos pacientes llegan a urgencias por infarto cerebral, pero sí sabemos que el porcentaje de quienes reciben el medicamento adecuado ha aumentado un 40% en los últimos años.”
Sin embargo, en zonas rurales o comunidades alejadas, la ausencia de tomógrafos y la distancia entre hospitales siguen siendo factores que reducen la posibilidad de una atención oportuna.
La prevención también se entrena
El infarto cerebral, asegura el especialista, es prevenible en nueve de cada diez casos si se controlan los factores de riesgo:
- Diabetes
- Hipertensión arterial
- Colesterol y triglicéridos altos
- Sedentarismo, tabaquismo y estrés crónico
«Cuidar el estilo de vida, dormir bien, reducir el estrés y acudir al médico al menos dos veces al año son medidas básicas que pueden salvarnos”, añadió.
Recordar para actuar
El próximo 29 de octubre, Día Mundial del Ictus, la Sociedad Mexicana de Medicina de Emergencias realizará webinars, pláticas y campañas de sensibilización para promover el uso de la estrategia Camaleón.
Si logramos que las personas recuerden la palabra Camaleón, podremos cambiar el curso de esta enfermedad en los próximos 30 años”, concluyó en entrevista el doctor Sánchez Arreola.
Fuentes: Excélsior
