En un caso que ha conmocionado a la opinión pública, las autoridades de Ciudad Juárez, Chihuahua, descubrieron la presencia de 383 cuerpos embalsamados, almacenados sin incinerar en el crematorio privado “Plenitud” desde 2020. Muchos se encontraban en alto grado de descomposición, con presencia de ratas y gusanos .
La Fiscalía de Chihuahua arrestó a dos responsables y confirmó que —aunque las familias recibieron cenizas— los cuerpos nunca fueron cremados. El sitio operaba sin cámara de refrigeración y excedía su capacidad .
Este hallazgo revela fallas terminales en la infraestructura forense y funeraria, generando consternación por el trato indigno a los difuntos. El caso ha puesto en evidencia fallas en inspección sanitaria y en la cadena de custodia de restos
