Xalapa, Ver. – El mes de julio de 2025 fue calificado por la Secretaría de Protección Civil de Veracruz como el cuarto más seco de los últimos 30 años, con un acumulado de 128.8 mm de precipitación, muy por debajo del promedio histórico de 208.8 mm para dicho mes .
📉 Datos principales
- Julio 2025 reportó solo 128.8 mm, contrastando marcadamente con el promedio de 208.8 mm, según registros de la Secretaría de Protección Civil .
- Desde 1995, solo los años 2018, 2019 y 2020 registraron un julio más seco en la entidad .
- La caída abrupta en las lluvias se dio justo después de un mes de junio históricamente húmedo en el estado .
🌞 Impacto climático y ambiente
- La persistente falta de lluvias durante julio coincide con la presencia de la canícula, periodo caracterizado por lluvias escasas y temperaturas ligeramente por debajo de lo usual para la época .
- A pesar de la sequía relativa, las temperaturas no alcanzaron picos extremos, lo que refuerza que el factor determinante de la sequía fue la falta de humedad más que el calor extremo .
🚱 Consecuencias y contexto
- Según Conagua, varias regiones del estado—como Coatzacoalcos, Las Choapas, Hidalgotitlán y Uxpanapa—ya presentan sequía moderada, según el Monitor de Sequía .
- La marcada variabilidad entre un junio lluvioso y un julio seco evidencia la influencia del cambio climático, que acentúa la alternancia entre extremos climáticos en México .
- Esta oscilación impacta directamente la agricultura, los cuerpos de agua y el manejo de recursos hídricos, exacerbando el riesgo de escasez y estrés hídrico localmente.
📝 Conclusión
Julio de 2025 se consolidó como uno de los meses más secos en tres décadas en Veracruz, con un déficit de lluvias significativo que resalta la volatilidad del clima. Este comportamiento extremo, junto con una transición rápida a condiciones más húmedas en junio, subraya la necesidad de estrategias de adaptación ante fenómenos climáticos más erráticos. El monitoreo constante y la coordinación entre autoridades será clave para mitigar impactos en sectores vulnerables como el agroalimentario y las fuentes de abasto.
