Ciudad de México — Ante las recientes tensiones comerciales con Estados Unidos, el gobierno mexicano busca proteger sus exportaciones y prepara una estrategia legal y diplomática en torno a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), prevista para 2026.
El canciller Marcelo Ebrard anunció que el equipo negociador mexicano ya trabaja en escenarios posibles si Washington impone nuevos aranceles a productos agrícolas y manufacturados mexicanos, como lo ha planteado Donald Trump en sus declaraciones de campaña.
“No permitiremos que la revisión del T-MEC se convierta en una excusa para afectar la economía mexicana”, expresó Ebrard, quien adelantó reuniones con representantes de Canadá y sectores empresariales.
Los sectores más sensibles incluyen el acero, el aguacate, autopartes y productos farmacéuticos. México exporta más de 450 mil millones de dólares anuales a EE. UU., por lo que cualquier cambio en las tarifas podría tener un fuerte impacto económico.
Especialistas del CIDE y la UNAM advierten que, si bien el tratado incluye mecanismos de solución de controversias, la postura de Estados Unidos en 2026 podría ser menos favorable si hay un cambio de gobierno o si persisten los desequilibrios laborales en México.
El gobierno mexicano ha dicho que defenderá con firmeza los intereses nacionales, y no descarta acudir a instancias como la OMC si se considera que hay violaciones al tratado.
