Lo que comenzó como una historia de amor celebrada en las bodas colectivas del pasado febrero terminó en tragedia. María Fernanda y Carlos, una joven pareja del municipio de Manlio Fabio Altamirano, Veracruz, perdieron la vida tras ser embestidos por un conductor en estado de ebriedad la noche del miércoles 27 de agosto.
La pareja había salido a comprar tacos y pañales para sus hijos, Liam, de ocho años, y Kaleb, de apenas ocho meses. Como en otras noches, abordaron su motocicleta sin casco, sin imaginar que ese viaje sería el último.
El impacto fue brutal. María Fernanda murió en el lugar; Carlos fue trasladado con vida a un hospital, pero falleció días después debido a la gravedad de sus heridas.
Ambos soñaban con casarse por la iglesia en octubre y realizar un viaje familiar junto a sus hijos. Su historia, que comenzó con ilusión y proyectos compartidos, ha conmovido a la comunidad.
Vecinos y familiares exigen justicia y que se castigue al responsable del accidente, quien, según reportes preliminares, conducía bajo los efectos del alcohol.
La tragedia deja no solo una profunda tristeza, sino también dos niños huérfanos y una comunidad que aún no sale del asombro.

