En la era del bienestar digital, donde cada aspecto de la vida busca ser “maximizado”, ha surgido una nueva obsesión viral: el sleepmaxxing. Esta tendencia, que inunda redes sociales como TikTok, Instagram y X (antes Twitter), propone un conjunto de rutinas y productos para optimizar al máximo el descanso nocturno.
Pero detrás de sus millones de visualizaciones y promesas de dormir como un bebé, se ocultan riesgos reales, falta de respaldo científico y prácticas potencialmente peligrosas.
¿Qué es el sleepmaxxing?
El término «sleepmaxxing» proviene del concepto de «maximizar el sueño», en línea con otras modas digitales como el «looksmaxxing» (maximizar la apariencia física) o «lifemaxxing» (mejorar todos los aspectos de la vida). En teoría, se trata de optimizar el descanso a través de métodos que ayuden a mejorar la calidad del sueño.
Sin embargo, la mayoría de estos métodos se basan más en marketing que en ciencia.
Desde dormir con la boca sellada con cinta adhesiva hasta colgarse del cuello y balancearse para inducir relajación, el sleepmaxxing ha cruzado límites que preocupan seriamente a expertos en medicina del sueño y salud mental.
Una de las técnicas más extremas que circulan es colgarse por el cuello con cuerdas o cinturones antes de dormir, como una forma supuestamente efectiva para inducir una relajación profunda.
“Quienes lo prueban afirman que sus problemas de sueño han mejorado significativamente”, dice un video viral en X con más de 11 millones de vistas.
No obstante, medios estatales en China informaron que al menos una persona murió por ahorcamiento accidental mientras realizaba esta práctica en 2023. Desde entonces, múltiples profesionales de la salud han alzado la voz contra esta peligrosa tendencia.
Timothy Caulfield, investigador de la Universidad de Alberta, en Canadá, especializado en desinformación en salud, fue tajante:
“Estas técnicas son ridículas, potencialmente dañinas y carecen de evidencia. Este es un buen ejemplo de cómo las redes sociales pueden normalizar lo absurdo”.
Otra técnica promovida por el sleepmaxxing consiste en tapar la boca con cinta adhesiva durante la noche. La idea es forzar la respiración nasal, lo que según sus defensores, ayuda a reducir los ronquidos, mejorar el aliento y conseguir un sueño más profundo.
No obstante, un informe de la Universidad George Washington concluyó que la mayoría de los beneficios atribuidos a esta práctica no tienen respaldo científico.
Además, los especialistas advierten que es especialmente peligrosa para personas con apnea del sueño, una condición potencialmente grave que interrumpe la respiración durante el descanso.
“Muchos de estos consejos provienen de personas no expertas y no se basan en evidencia clínica”, alertó Kathryn Pinkham, una especialista en insomnio del Reino Unido. “Para quienes tienen verdaderos problemas de sueño, este tipo de consejos puede añadir presión en lugar de alivio”.
Obsesión con la perfección
El fenómeno del sleepmaxxing ha sido vinculado a una condición cada vez más común: la ortosomnia, una obsesión con lograr el “sueño perfecto”.
Eric Zhou, profesor en la Escuela de Medicina de Harvard, explica:
“La presión por dormir mejor está arraigada en la cultura del ‘sleepmaxxing’. Fijarse la perfección como meta puede ser problemático, porque incluso quienes duermen bien tienen noches variables”.
Pinkham coincide en que la ansiedad por lograr dormir “correctamente” puede ser en sí misma una causa de insomnio. «Cuanto más intentamos controlar el sueño con trucos o rutinas rígidas, más vigilantes y estresados nos volvemos, lo que paradójicamente dificulta el sueño», afirma.
Muchas publicaciones de sleepmaxxing en realidad giran más en torno al consumo de productos que a la salud. Desde gomitas de melatonina, bebidas en polvo y gafas con filtro de luz azul o roja, hasta comer dos kiwis antes de acostarse, el objetivo no siempre es dormir mejor, sino monetizar la tendencia.
Influencers que también promueven el “looksmaxxing” —la idea de que un mejor descanso mejora la apariencia física— usan esta sinergia para vender artículos no regulados.
Pero incluso productos como la melatonina —hormona que regula el ciclo del sueño— tienen sus riesgos. Según la Academia Estadunidense de Medicina del Sueño (AASM), no se recomienda su uso para tratar el insomnio en adultos, debido a la evidencia médica limitada sobre su efectividad.
Entonces… ¿Cómo dormir mejor de verdad?
Los expertos coinciden en que la solución no está en trucos extremos ni productos milagrosos. Las recomendaciones avaladas por la ciencia para mejorar el sueño incluyen:
- Mantener horarios regulares para dormir y despertar
- Evitar pantallas al menos una hora antes de dormir
- No consumir cafeína ni alcohol en exceso por la noche
- Crear un ambiente oscuro, fresco y silencioso
- Limitar las siestas diurnas
Y si los problemas persisten, consultar a un especialista en medicina del sueño o salud mental, no a un influencer.
El sleepmaxxing refleja un fenómeno moderno: la fusión entre el deseo legítimo de bienestar y la viralización de desinformación en redes sociales. Aunque priorizar el descanso es esencial para la salud, seguir prácticas extremas sin base médica no solo es inútil, sino potencialmente letal.
Fuentes: Excélsior
