El pleno del Senado aprobó por unanimidad regular los parámetros para que los jefes y los empleados acuerden las jornadas laborales de 40 horas semanas, a partir de reiterar que la jornada laboral diaria es de ocho horas; que las horas extras se pagan doble, con un máximo de hasta cuatro por día, para hacer un total de 12 horas por día, con la obligación de contar con al menos un día de descanso.
La reforma a la Ley Federal del Trabajo incluye, además, que los empleadores que no cuenten con un registro electrónico de la entrada y salida de sus trabajadores serán multados con hasta 586 mil 550 pesos a partir del 1 de enero del próximo año.
Al arrancar la discusión de la reforma en el pleno, integrantes del Frente Nacional por las 40 horas, se colaron al salón y gritaron su exigencia de que la ley establezca de manera explícita que deben ser cinco días de trabajo por dos de descanso, incluso desplegaron mantas en uno de los costados de los escaños y en la tribuna; fueron desalojados y los senadores los ignoraron, porque avalaron el dictamen en sus términos.
El dictamen establece que la jornada laboral “podrá ser distribuida de común acuerdo por las personas empleadoras y trabajadoras”.
Los parámetros que fija consisten en que “la duración máxima de la jornada ordinaria de trabajo será de 40 horas semanales”; “la duración de la jornada diaria será de ocho horas la diurna, siete la nocturna y siete horas y media la mixta”, como ya lo ordena la Ley Federal del Trabajo.
Dispone en el artículo 66 que “la jornada de trabajo podrá prolongarse por circunstancias extraordinarias.
“En estos casos, se abonará como salario por este tiempo un cien por ciento más de lo fijado para las horas ordinarias. El trabajo extraordinario no excederá de 12 horas en una semana, las cuales podrán distribuirse en hasta cuatro horas diarias, en un máximo de cuatro días en ese periodo”.
Añade, en el artículo 68, que “la prolongación del tiempo extraordinario que supere lo establecido en el artículo 66 de este ley, no podrá ser mayor de cuatro horas a la semana y obliga a la persona empleadora a pagar un doscientos por ciento más del salario que corresponda a las horas de la jornada ordinaria”.
Actualmente son nueve horas extras como máximo a la semana, que se pagan dobles y a partir de la décima se paga el triple. La reforma que aprobaron ajusta a 12 horas extras a la semana y cuando exceda ese tiempo se pagará triple.
Agrega, sin embargo, que “la semana de las jornadas ordinarias y extraordinarias, en ningún caso podrá ser mayor a 12 horas”. No obstante, el dictamen deja ver que el artículo 69 de la Ley federal del Trabajo quedará prácticamente igual a lo que dice actualmente.
Fuente: Excelsior
