Una imprudencia al volante por poco termina en una tragedia de mayores proporciones sobre la Carretera Federal, en el tramo que conecta La Tinaja con Ciudad Alemán. A la altura de la comunidad de La Granja, el chofer de un tráiler doble remolque perteneciente a la empresa Grupo Modelo tomó una decisión drástica: intentar ganarle el paso a la pesada máquina de acero.
Acero contra cristal. El reloj marcaba las 8:00 de la mañana cuando la potente locomotora Ferrosur No. 4704 avanzaba sobre los rieles. Sin medir la distancia ni la velocidad de la mole metálica, el conductor del tráiler aceleró para cruzar. La maniobra resultó fallida, el ferrocarril embestió de lleno una de las planas del transporte de carga, despedazando el remolque al instante.
El estruendo paralizó a los vecinos de La Granja. En cuestión de segundos, la cinta asfáltica de la carretera federal quedó completamente sepultada bajo miles de botellas rotas, cartones destruidos y litros de cerveza derramados sobre el cruce ferroviario.
Minutos después de la colisión, decenas de pobladores y automovilistas, pero más motociclistas de la zona arribaron al punto del impacto. Entre pedazos de vidrio, estructuras metálicas retorcidas y cartones aplastados, los ciudadanos se adentraron en el área del accidente para rescatar el producto que había quedado intacto tras el encontronazo.
Pese al peligro que representaban los filos de los vidrios esparcidos en el suelo, la multitud maniobró entre los restos del remolque para despejar y recuperar las cajas supervivientes antes de que la zona fuera acordonada.
Operativo de emergencia y caos vial
El accidente paralizó por completo la circulación en esta importante arteria vial, generando filas kilométricas de vehículos en ambos sentidos.
Elementos de la Guardia Nacional (División Carreteras) arribaron rápidamente al lugar para tomar control de la situación, asegurar el perímetro y coordinar de emergencia las labores de limpieza. Equipos de remoción trabajaron a marcha forzada para retirar las toneladas de cristales rotos y liberar las vías del tren, restableciendo progresivamente el flujo vehicular.
Pese a lo espectacular del choque y los severos daños materiales, no se reportaron pérdidas humanas que lamentar, quedando el incidente como un impactante recordatorio del peligro que representa no respetar los cruces ferroviarios.
Con información de Jorge Landeta.







