Una fuerte variación de voltaje registrada durante una falla en un transformador de energía eléctrica estuvo a punto de provocar un incendio en un negocio de fotografía del Centro Histórico de Veracruz, además de ocasionar daños en computadoras y equipos de impresión.
Alejandro Ruiz, encargado del establecimiento ubicado en el callejón Tlapacoyan, entre Serdán y Mario Molina, explicó que el incidente ocurrió el martes de la semana pasada, cuando se presentó una falla en un transformador cercano.
La descarga eléctrica fue de tal magnitud que quemó tres reguladores industriales, afectó dos computadoras y dañó una de las principales máquinas de impresión del negocio.
“Se quemaron tres reguladores. O sea, no solamente se botaron, sino los quemó. El pico de corriente fue tan alto que quemó los reguladores y se saltó a la máquina y dañó unas partes de la máquina”, relató.
Reguladores comenzaron a quemarse; trabajadores evitaron un incendio
Ruiz señaló que el problema más preocupante no fueron únicamente las pérdidas económicas o la suspensión del servicio, sino el peligro que representó la falla eléctrica.
Explicó que, a pesar de contar con varios niveles de protección eléctrica, la variación de voltaje superó los sistemas de seguridad y provocó que los reguladores comenzaran a quemarse.
Afortunadamente, los trabajadores se encontraban en el establecimiento y pudieron desconectar los aparatos, apagar los equipos y bajar los interruptores eléctricos para evitar consecuencias mayores.
“Afortunadamente estábamos aquí cuando empezó a quemarse. Entonces, obviamente, desconectar, apagar, bajar breaks, todo”, comentó.
Al preguntarle qué habría ocurrido si el negocio hubiera estado cerrado cuando comenzó la falla, respondió:
“Un incendio. Un incendio”.
El comerciante advirtió que una variación de voltaje de esta magnitud puede representar un riesgo incluso para establecimientos que cuentan con instalaciones eléctricas protegidas.
Tres días sin poder utilizar una máquina de impresión
Además del riesgo de incendio, la falla provocó afectaciones en la operación del establecimiento.
Ruiz explicó que una de sus máquinas principales de impresión resultó dañada y perdió parte de su configuración, por lo que fue necesario solicitar asistencia técnica especializada desde la Ciudad de México.
El equipo tardó tres días en volver a funcionar, lo que afectó la prestación de servicios.
El encargado identificó tres niveles de afectación por los problemas eléctricos: la suspensión de actividades por falta de energía, los daños a equipos y, finalmente, el riesgo de incendio.
Indicó que los apagones también impiden utilizar terminales bancarias, sistemas de cómputo, iluminación y aire acondicionado, elementos indispensables para numerosos negocios.
Piden mayor atención a la red eléctrica del Centro Histórico
Alejandro Ruiz comentó que durante aproximadamente cuatro o cinco meses habían tenido relativa tranquilidad en el suministro eléctrico, aunque las variaciones de voltaje continuaban presentándose.
Sin embargo, la reciente falla del transformador ocasionó una afectación considerable en la zona.
También señaló que, de acuerdo con conversaciones que ha sostenido con personal de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), los trabajos en la red eléctrica consisten principalmente en sustituir los componentes que presentan daños, en lugar de realizar una renovación integral del cableado del Centro Histórico.
Consideró necesario prestar mayor atención al mantenimiento de la infraestructura eléctrica, debido a que las fallas no solamente generan pérdidas económicas para los comerciantes, sino que pueden poner en riesgo los establecimientos y a las personas que se encuentran dentro de ellos.
Fuente: Xeu
