Los casos de rickettsiosis, enfermedades transmitidas por la picadura de garrapatas y pulgas, presentan una tendencia al alza en el país, al pasar de 184 acumulados en todo 2025 a 328 en poco más de seis meses de 2026, lo que representa un aumento de 78.2%, de acuerdo con el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (SINAVE), con corte al 18 de julio de 2026.
El incremento en la incidencia de estas infecciones bacterianas en el territorio nacional —propiciado por el aumento de las temperaturas y el ambiente seco, condiciones que favorecen la reproducción de las garrapatas— ha encendido las alertas de las autoridades sanitarias, sobre todo en el norte del país, puesto que la letalidad de la enfermedad alcanzó un 42.7%, con 140 defunciones en lo que va del año. En contraste, la letalidad del dengue es de alrededor de uno por ciento.
Si no se trata a tiempo, la rickettsiosis puede provocar complicaciones graves como fallo multiorgánico debido a la inflamación generalizada de los vasos sanguíneos y daños a órganos vitales, así como secuelas neurológicas y la muerte.
Los estados con mayor número de casos confirmados de esta enfermedad en lo que va del año son Chihuahua (88), Sonora (81), Baja California (74), Nuevo León (28), Coahuila (21) y Sinaloa (17).
Tan sólo en Chihuahua suman 38 decesos por esta causa, lo que representa un 43% de letalidad, mientras que en Coahuila, si bien el número de casos es de 21, las defunciones registradas son 15, lo que dispara la letalidad a un 71.4 por ciento.
En días pasados, en Monclova, Coahuila, una joven de 17 años sobrevivió a un caso grave de rickettsiosis, luego de desarrollar insuficiencia hepática, renal y respiratoria, tras presentar fiebre, malestar general, náuseas, vómito y dolor abdominal como síntomas iniciales.
¿Cuáles son los síntomas de la rickettsia?
La rickettsiosis (conocida comúnmente como rickettsia) es un conjunto de enfermedades infecciosas causadas por bacterias que se transmiten al ser humano principalmente a través de la picadura de garrapatas infectadas, aunque también puede ser contagiada por otros insectos como piojos y pulgas.
En México se registran casos de los tipos tifo murino, que se transmite a los humanos principalmente a través de las picaduras de pulgas infectadas de roedores (como ratas y ratones), gatos o zarigüeyas; fiebre manchada, mortal si no se trata en su etapa inicial con antibiótico, y otras rickettsiosis.
De acuerdo con la Secretaría de Salud, una vez que entra al organismo, la bacteria ataca directamente el revestimiento de los vasos sanguíneos, lo que puede provocar gangrena y daños severos en órganos vitales como los pulmones, los riñones y el cerebro si no se detiene a tiempo.
Sus síntomas iniciales suelen ser:
Fiebre alta repentina y difícil de controlar.
Dolor de cabeza intenso.
Dolor fuerte en los músculos y las articulaciones
Sarpullido o manchas rojas o moradas en la piel que inician típicamente en muñecas y tobillos.
Uno de los síntomas de fiebre manchada, la rickettsiosis con más casos en México, es un sarpullido o manchas rojas o moradas en la piel que inician típicamente en muñecas y tobillos.Archivo
La fiebre manchada, provocada por la especie Rickettsia rickettsii, es una de las variantes más agresivas y peligrosas para la salud, teniendo como principal vector a las garrapatas que suelen proliferar en animales domésticos y de granja.
Debido a su letalidad, es indispensable acudir al médico e iniciar el tratamiento con el antibiótico específico (doxiciclina) ante la sospecha clínica, sin esperar resultados de laboratorio, ya que la atención en los primeros cinco días es crucial para salvar la vida.
Cambio climático, detrás del aumento
De acuerdo con especialistas, la pobreza y el hacinamiento son factores sociales que inciden en la presencia de garrapatas portadoras de rickettsia, situación que se agrava ante el acceso limitado a información sobre la enfermedad.
Sin embargo, el cambio climático también estaría detrás del aumento en los casos de rickettsia.
De acuerdo con el estudio Georreferenciación e impacto del cambio climático en la incidencia de rickettsiosis en el Área Metropolitana de Nuevo León, existe una asociación positiva muy fuerte entre el aumento de las temperaturas mínimas y el incremento de casos.
Esto, debido a que los inviernos más cálidos permiten que el vector (la garrapata) prolongue su actividad durante todo el año, evitando los periodos de inactividad invernal y aumentando, así, el riesgo de transmisión.
Por cada incremento de 1°C en la temperatura máxima, la incidencia de rickettsiosis aumenta en un 59.5%. Esto sugiere que las olas de calor o los días extremadamente calurosos podrían desempeñar un papel crítico en el desencadenamiento de brotes”, señala el análisis.
En contraste, por cada milímetro adicional de precipitación, la incidencia de la enfermedad tiende a disminuir ligeramente. Esto, debido a que las condiciones cálidas y secas favorecen la proliferación de las garrapatas, mientras que la falta de humedad ambiental incrementa la frecuencia con la que buscan un hospedador para hidratarse a través de la sangre.
Fuente: Excelsior
