El ajolote (Ambystoma mexicanum), anfibio endémico de México sobre todo en los canales de Xochimilco, se ha convertido en un símbolo ecológico y cultural de la Ciudad de México.
Recientemente la capital del País está viviendo un fenómeno de «ajolotización» visual debido a las campañas de diseño del Mundial plasmadas en puentes, paredes y fachadas gubernamentales.
La especie ha destacado el interés de la comunidad científica y de la población en general por la increíble capacidad para regenerar una extremidad, sus ojos, órganos internos, el corazón, inclusive, células cerebrales.
¿Sabías que en Veracruz también hay ajolotes?
Aunque existe la creencia de que los ajolotes únicamente se reproducen entre las chinampas y lagos de Xochimilco, también es posible encontrar otra clase de la misma especie en el estado de Veracruz.
El biólogo Gilberto Belín Lagunes, afirma que el Ambystoma Velasci y el Ambystoma Taylori, uno se encuentra en la zona de Las Vigas y el otro en las inmediaciones del lago de Alchichica.
«El ajolote mexicano o el ajolote de Xochimilco de la Ciudad de México se popularizó porque se ha cultivado en cautiverio durante muchos años y eso ha hecho que tenga variantes de coloración que son muy apreciadas (…) del acuarismo y del coleccionismo que es esta versión rosada que todos conocemos e identificamos, eso en realidad es un albinismo».
Características
Las especies que radican en territorio veracruzano tienen características similares; rasgos perceptibles por cuestiones de tamaño.
«Por ejemplo: el del lago de Alchichica es muy grande, llega a medir 30 centímetros o un poco más y solo habita en el lago de Alchichica, está adaptado a ese tipo de agua».
Mientras el que es hallado en las faldas del Cofre de Perote se ha desarrollado al agua fría, con bajas temperaturas, de tono grisáseo.
«A lo mejor a veces son cosas de que si los dientes son distintos o cosas muy específicas para diferenciar entre especies, pero en general son prácticamente iguales, salvo muchos detalles muy específicos».
Los ajolotes, como la mayoría de las especies endémicas, están en peligro de extinción por los cambios que han sufrido durante muchos años sus ecosistemas.
Fuente: Xeu
