El COVID prolongado puede provocar síntomas durante varios años después de haber padecido la infección por coronavirus, incluso en personas que presentaron cuadros leves o que fueron asintomáticas, advirtió el neumólogo Amador Ramírez.
En entrevista para XEU Noticias, el especialista explicó que, aunque la emergencia sanitaria por COVID-19 terminó oficialmente en mayo de 2023, el virus SARS-CoV-2 continúa circulando y todavía se presentan consecuencias relacionadas con la enfermedad, entre ellas el llamado long COVID o COVID persistente.
Detalló que la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera COVID prolongado a la condición en la que una persona presenta síntomas generalmente tres meses después de haber contraído la infección, los cuales persisten durante al menos dos meses y no pueden explicarse por otro diagnóstico.
El neumólogo señaló que esta condición no afecta únicamente a quienes fueron hospitalizados o desarrollaron cuadros graves, pues también se ha identificado en personas que tuvieron síntomas leves e incluso en quienes no presentaron manifestaciones durante la infección.
Entre los principales síntomas se encuentran el cansancio intenso y persistente, dificultad para respirar, problemas de memoria y concentración, palpitaciones, trastornos del sueño e intolerancia al ejercicio.
Uno de los síntomas que destacó es el malestar posterior al esfuerzo, que ocurre cuando una persona realiza actividades relativamente sencillas, como caminar, subir escaleras o concentrarse durante varias horas, y posteriormente experimenta un agotamiento desproporcionado que puede prolongarse durante días.
Respecto a la duración de estas secuelas, Ramírez hizo referencia a una investigación realizada en Estados Unidos, que dio seguimiento durante tres años a alrededor de mil personas en 30 centros de investigación.
De acuerdo con los resultados mencionados por el especialista, aproximadamente la mitad de los participantes dejó de presentar algunos síntomas después de dos años; sin embargo, solo alrededor del 30 por ciento logró recuperarse completamente, mientras que otros continuaron con alguna manifestación de la enfermedad.
El médico explicó que ante la sospecha de COVID prolongado es necesario realizar una valoración para descartar otras enfermedades, mediante estudios como radiografía de tórax, tomografía y espirometría. En determinados casos también pueden requerirse pruebas de difusión de monóxido de carbono y pletismografía corporal.
Añadió que en el puerto de Veracruz ya se cuenta con estos últimos estudios, que permiten evaluar la función pulmonar y apoyar el diagnóstico diferencial.
Sobre las causas del COVID persistente, indicó que todavía no existe una explicación definitiva. Entre las hipótesis que se investigan se encuentran la posible permanencia de material genético del virus en algunos tejidos, alteraciones del sistema inmunológico y cambios microvasculares.
Asimismo, comentó que algunos pacientes han desarrollado problemas alérgicos, como rinitis alérgica o asma, después de haber padecido COVID-19.
En cuanto al tratamiento, el doctor Amador Ramírez aclaró que hasta el momento no existe un medicamento específico para curar el COVID prolongado, por lo que la atención depende de los síntomas y de las alteraciones que se identifiquen en cada paciente.
Advirtió que algunos tratamientos, como los derivados de la cortisona, medicamentos antivirales o anticoagulantes, no tienen una utilidad generalizada para todos los casos y deben valorarse de acuerdo con las condiciones de cada persona.
Finalmente, insistió en la importancia de acudir con un especialista cuando persistan molestias después de una infección por coronavirus, ya que es necesario identificar si se trata de COVID prolongado o de alguna otra enfermedad que requiera atención específica.
Fuente: Xeu
